Cultivo de algas en biorreactores de tuberías de plástico

GF Piping Systems ha participado activamente en las actividades de investigación y desarrollo de los primeros biorreactores para la producción de algas disponibles en Europa y EE.UU. El nuevo sistema de tuberías diseñado para esta aplicación se ha fabricado en plástico transparente. La exitosa colaboración entre todos los socios intervinientes en este desarrollo, a saber, LGem (Países Bajos), la Universidad de Ciencias Aplicadas de Wildau (Alemania), la Universidad de Texas (Austin, EE.UU.) y AlgEternal (EE.UU.), ha dado como fruto el lanzamiento de los primeros biorreactores para el cultivo de algas.

biorreactores

En colaboración con la empresa LGem, llevamos realizando satisfactoriamente pruebas de cultivo de algas especiales en biorreactores desde el año 2007. En 2010, la Universidad de Ciencias Aplicadas de Wildau, sita en Berlín (Alemania), se incorporó como nueva socia del proyecto de desarrollo. Tal como señala el profesor Franz Xaver Wildenauer, miembro de dicha universidad: “El potencial de esta nueva biotecnología es inmenso, al igual que las inversiones necesarias. Por este motivo, estamos realizando estudios de investigación aplicada en colaboración con GF Piping Systemsˮ.

GF Piping Systems desarrolló las tuberías y los empalmes de altas prestaciones utilizados para los biorreactores. Los ingenieros consiguieron encontrar un equilibrio adecuado entre la cantidad de luz que podía atravesar las tuberías y la durabilidad del material, ya que los plásticos como el policloruro de vinilo (PVC) sufren cambios cuando se exponen a la acción de la luz solar durante un tiempo prolongado. El nuevo sistema de tuberías ofrece una alta resistencia a la radiación UV y aumenta o acelera la producción de biomasa mediante fotosíntesis. GF Piping Systems recibió en 2010 el premio internacional a la innovación SolVin de oro por el desarrollo de estas tuberías especiales.

Se suele decir que las algas son la materia prima del futuro. Existen más de 40.000 tipos diferentes de estos organismos. Su alto contenido de azúcares, almidón, aceite y ácidos grasos omega 3 permite obtener un rendimiento siete veces superior al del maíz. Tras su cultivo, las algas pueden transformarse en biomasa y biocombustible. Además, fijan el dióxido de carbono (CO2), un compuesto que necesitan para crecer.

En la actualidad, se están estudiando diferentes procesos para conectar los biorreactores a plantas de generación de energía. Esto debería dar lugar a una reducción de las emisiones de CO2, perjudiciales para el medio ambiente, y a la producción de biomasa al mismo tiempo.
La biomasa es un producto muy demandado por parte de los sectores de la cosmética y la fabricación de piensos (p. ej., para elaborar alimentos para peces). En EE.UU. se considera que el biodiésel obtenido a partir de algas es el combustible del futuro.